Primera plataforma de compras en línea en el país

Santo Domingo, RD

https://images2.listindiario.com/imagen/2021/02/06/656/655773/680x460/202102060147011/primera-plataforma-de-compras-en-linea-en-el-pais.jpegDebido a la necesidad acrecentada con la pande­mia, donde millones de per­sonas están buscando nue­vos canales para adquirir sus productos y servicios, y que se les garantice la segu­ridad, la rapidez y un exce­lente servicio, los Ejecutivos del Centro Comercial Sam­bil revelaron la plataforma Sambil Online, una herra­mienta de comercio elec­trónico que hará más fácil y amigable la experiencia de compra.

“Hoy es un día que mar­cará un referente en la his­toria digital de Repúbli­ca Dominicana porque nos convertimos en el primer centro comercial comple­tamente online. La plata­forma de Sambil Online es un Marketplace hecho por dominicanos para los dominicanos, expresó Salomón Cohen director comercial del estableci­miento.

Las ventas a través de este portal web serán procesadas a través de la plataforma de comer­cio electrónico de Azul, marca comercial de Ser­vicios Digitales Popular, y Eugene Rault Grullón, su gerente general dice: “Formar parte de esta iniciativa avala el com­promiso de nuestra mar­ca para servir de plata­forma innovadora que aporte a la optimización de la gestión de pagos en el país”.

TECNOLOGÍA
Más de 2000 museos, archivos y comunidades comparten sus tesoros culturales a través de Google Arts & Culture

Portaltic/EP

Madrid

https://images2.listindiario.com/imagen/2021/02/05/656/655738/680x460/202102051836321/mas-de-2000-museos-archivos-y-comunidades-comparten-sus-tesoros-culturales-a-traves-de-google-arts-culture.jpegGoogle Arts & Culture, el proyecto de Google para hacer más accesible el arte y la cultura, celebra su décimo aniversario con la colaboración de más de 2000 museos, archivos, sitios del patrimonio mundial y comunidades locales.

La compañía tecnológica señala que en la actualidad Arts & Culture "presenta una reserva de cultura seleccionada por expertos", pero también "muestra el cambio de paradigma sobre cómo las personas pueden acceder a la cultura en línea", como recoge en su publicación en el blog oficial.

El proyecto nació hace diez años, con la colaboración de 17 instituciones culturales de once países, dentro de la iniciativa ' 20%' de Google, por la que la empresa asigna a los empleados el 20 por ciento de su tiempo de trabajo remunerado para el desarrollo de proyectos personales.

En la actualidad, son más de 2.000 los museos, archivos, sitios del patrimonio mundial y comunidades locales se han unido a Arts & Culture "para compartir, curar y contextualizar sus tesoros".

Así, se pueden explorar exposiciones y conocer la historia detrás de millones de artefactos, visitar parques nacionales, pero también conocer la sopa de pimienta nigeriana, adentrarse en la cultura deportiva australiana, descubrir el batik indonesio o los grafitis en las calles de Brasil.

"El mundo está hambriento de cultura y continuaremos encontrando formas nuevas e inusuales para que todos interactúen, accedan y aprendan con la cultura", afirman desde Google Arts & Culture.

Perros capaces de detectar la COVID-19

http://www.tvyumuri.icrt.cu/wp-content/uploads/2020/08/buldog-americano_jpg-1-300x169.jpgTras una semana de entrenamiento, ocho perros de las Fuerzas Armadas alemanas demostraron que son capaces de identificar casos de COVID-19. Los canes olieron la saliva de 1.012 personas, sanas e infectadas, y acertaron 94% de las veces. ¿Habrá perros oliéndonos en aeropuertos, eventos deportivos y subtes? Los perros tienen un olfato 1.000 veces más agudo que los humanos, si se los entrena, pueden detectar drogas, bombas y el COVID-19. Así lo demostró un proyecto piloto de las Fuerzas Armadas alemanas, la Universidad de Medicina Veterinaria de Hannover y el Centro Médico Universitario de Hamburgo-Eppendorf, Alemania.

El hallazgo es importante porque ahora se podrían desplegar perros para detectar infecciones en lugares de mucho tránsito para reducir la propagación del virus. «Estos datos pueden constituir la base del método fiable de detección de personas infectadas por el SARS-CoV-2», concluye el estudio.

Las muestras se distribuyeron automáticamente al azar y ni los adiestradores de perros implicados ni los investigadores in situ sabían qué muestras eran positivas y cuáles se utilizaban para fines de control.

Los perros fueron capaces de distinguir entre las 1.012 muestras de individuos infectados (positivos) y no infectados (negativos) con una sensibilidad media del 83% y una especificidad del 96%. Según se explica en el estudio, la sensibilidad se refiere a la detección de muestras positivas. La especificidad designa la detección de muestras de control negativas. La tasa de detección media general fue 94%.

«Creemos que esto funciona porque los procesos metabólicos en el cuerpo de un paciente enfermo cambian completamente», dijo Maren von Koeckritz-Blickwede, profesora de la universidad, en un video de YouTube sobre el proyecto. «Creemos que los perros son capaces de detectar un olor específico».

Von Koeckritz-Blickwede dijo que el próximo paso será entrenar a los perros para diferenciar las muestras de COVID-19 de otras enfermedades, como la gripe. Foto buldogsputnik.

PorRoberto Pérez Betancourt

Licenciado en Periodismo en Universidad de La Habana. Profesor periodismo Universidad Matanzas. Graduado en Administración de empresas. Diplomado en Psicología pedagógica

Una nueva piel electrónica reacciona al dolor como la piel humana

EFE

Madrid, España

https://images2.listindiario.com/imagen/2020/09/01/633/633334/294x440/202009011343501/una-nueva-piel-electronica-reacciona-al-dolor-como-la-piel-humana.jpegUn equipo multidisciplinar de investigadores ha diseñado un tipo de piel artificial electrónica capaz de reaccionar al dolor como la piel humana, lo que ayudará a desarrollar mejores prótesis, robótica más inteligente y alternativas no invasivas a los injertos.

Desarrollado por un equipo de la Universidad RMIT en Melbourne, Australia, el prototipo es capaz de replicar electrónicamente la forma en que la piel humana siente el dolor, ya que imita la respuesta (o feedback) casi instantánea del cuerpo y puede reaccionar a las sensaciones dolorosas con la misma velocidad que las señales nerviosas que viajan (e informan) al cerebro.

El prototipo, publicado en la revista Advanced Intelligent Systems, supone "un avance significativo hacia la próxima generación de tecnologías biomédicas y robótica inteligente", asegura Madhu Bhaskaran, investigador principal del estudio y jefe del grupo de Materiales Funcionales y Microsistemas de RMIT.

La piel, el órgano sensorial más grande de nuestro organismo, cuenta con complejas características diseñadas para enviar señales de alerta de disparo rápido cuando algo duele.

"Sentimos cosas todo el tiempo a través de la piel, pero nuestra respuesta de dolor sólo se activa en un cierto punto, como cuando tocamos algo demasiado caliente o demasiado afilado", explica Bhaskaran.

Precisamente por esta capacidad, "ninguna tecnología electrónica ha sido capaz de imitar con realismo esa sensación de dolor tan humana, hasta ahora". "Nuestra piel artificial reacciona instantáneamente cuando la presión, el calor o el frío alcanzan un umbral de dolor", afirma.

Y es que el equipo de investigadores también ha desarrollado dispositivos equipados con electrónica "estirable", capaz de detectar y responder a cambios de temperatura y presión, un avance que en el futuro podría ser una opción para los injertos de piel no invasivos.

"Hará falta un mayor desarrollo para integrar esta tecnología en las aplicaciones biomédicas, pero los fundamentos, biocompatibilidad y estiramiento similar a la piel, ya están ahí", sostiene Bhaskaran.

La investigación reúne tres tecnologías previamente patentadas por el equipo: electrónica estirable, reactivos a la temperatura y memoria electrónica.

La electrónica estirable está fabricada con materiales biocompatibles que logran una electrónica transparente, irrompible y llevable, tan fina como una pegatina.

Los recubrimientos reactivos a la temperatura son unas mil veces más finos que un cabello humano y están hechos con un material que se transforma en respuesta al calor.

Y, finalmente, la memoria que imita al cerebro está hecha a partir de unas células de memoria electrónica que copian la forma en que el cerebro usa la memoria a largo plazo para recordar y retener información previa.

El prototipo de sensor de presión combina la electrónica extensible y las células de memoria a largo plazo, el sensor de calor reúne los revestimientos reactivos a la temperatura y la memoria, mientras que el sensor de dolor integra las tres tecnologías.

Para Ataur Rahman, investigador y coautor de la investigación, el equipo ha creado "los primeros sensores electrónicos capaces de replicar características clave del complejo sistema de neuronas, vías neuronales y receptores del cuerpo" que dirigen la percepción de los estímulos sensoriales.

Y aunque algunas tecnologías también emplean señales eléctricas para imitar distintos grados de dolor, los nuevos prototipos "pueden reaccionar a la presión, la temperatura y el dolor reales, y ofrecer la respuesta electrónica correcta".

"Nuestra piel artificial sabe la diferencia entre tocar suavemente un alfiler con el dedo o apuñalarse accidentalmente con él, una distinción crítica que nunca antes se había logrado electrónicamente", concluye Rahman.

Aumenta el interés de la población por la ciencia y la tecnología hasta un 16,3%

Cristina Cebrián.

http://isanidad.com/wp-content/uploads/2020/08/ciencia-y-tecnologi%CC%81a-Asebio.jpgEl interés que los ciudadanos españoles muestran por la ciencia y la tecnología va en aumento en los últimos diez años. Según el Informe Anual de Biotecnología 2019 de la Asociación Española de Bioempresas (AseBio), el interés por la ciencia y tecnología creció en la última década hasta alcanzar el 16,3% en 2018. Esto quiere decir que una de cada seis personas manifiestan de manera espontánea interés por los temas científico tecnológicos.

En la misma línea, la imagen que tienen de la ciencia ha mejorado en los últimos veinte años de manera continuada. Así, en la última encuesta disponible, de 2018, más de un 60% afirmaba que la ciencia y la tecnología tienen más beneficios que perjuicios frente a un 46% en el año 2002. Si miramos la evolución en los años más recientes vemos que la imagen mejora especialmente entre 2016 y 2018, con un incremento del 12,2% entre 2016 y 2018.

Ciencia-y-tecnología

En la última encuesta disponible, de 2018, más de un 60% afirmaba que la ciencia y la tecnología tienen más beneficios que perjuicios
Los avances tecnológicos y científicos, que se suceden a gran velocidad, generan también ciertos miedos e inseguridades. En el informe destacan, por ejemplo, el uso de transgénicos, las vacunas y la inteligencia artificial. Por eso, los expertos recuerdan que la biotecnología tiene un papel fundamental a la hora de resolver los retos sociales y medioambientales.

Un modo de poner solución a estos desafíos es a través de beneficios sociales en el sector biotecnológico. Por ejemplo, en el informe destacan la importancia de que la población perciba los medicamentos innovadores, bioproductos, vacunas o cultivos resistentes a las sequías.

Valor e interés por la ciencia y tecnología
La Fundación Española de Ciencia y Tecnología (FECYT) elabora, cada dos años, la encuesta de Percepción Social de la Ciencia y la Tecnología en España. En ella, los datos arrojan mejoras sustanciales en la relación entre ciencia y sociedad en las últimas dos décadas.

El 53% de la sociedad española considera que se invierten pocos recursos a la ciencia y la innovación
Ciencia-y-tecnologíaEn cuanto a la innovación, la sociedad española tiene una opinión positiva de la innovación. Sin embargo, esta confianza ha caído en los últimos dos años, según una encuesta de la Fundación Cotec. Los resultados muestran que el 73% de los encuestados tienen una opinión positiva de la innovación. Además, tres de cada cuatro españoles tienen una visión positiva de la innovación. Pero su confianza es inestable y en solo dos años acumula una caída de 16 puntos (89% en 2017, 80% en 2018, 73% en 2019).

Por último, el informe de Asebio destaca la percepción de los ciudadanos sobre la inversión en ciencia e innovación. En concreto, el 53% de la sociedad española considera que se invierten pocos recursos a la ciencia y la innovación, cifra que alcanzó casi el 74% en 2014.